ORGANIZADOR DE LA PROPUESTA: Mauricio Padrón Innamorato – Emma Liliana Navarrete

RED: Trabajo


El trabajo (como actividad económica) puede concebirse como una dimensión de la integración social, fuente de sentido para la vida personal, espacio para la participación ciudadana y motor del progreso material. Pero también, socialmente, se suele valorar a los individuos según su contribución al desarrollo material, cultural o espiritual, haciendo del trabajo un mecanismo de legitimidad y reconocimiento social. Si bien los cambios económicos, sociales, culturales, tecnológicos y jurídicos de las últimas décadas han relativizado el papel del trabajo en relación con otros aspectos de la vida, además de que se ha ralentizado el tránsito de la juventud a la adultez, la inserción laboral sigue siendo un factor decisivo para el logro de condiciones y calidad de vida satisfactoria de la mayoría de la población y de los jóvenes. Las debilidades de esta inserción juvenil afectan no solamente su propio bienestar, sino también algunos elementos clave del desarrollo socioeconómico en general. Desde hace al menos medio siglo los datos han permitido destacar que la inserción laboral de las y los jóvenes en América Latina enfrenta grandes dificultades. Los indicadores al respecto muestran que la mitad de desempleados y subempleados en la región de América Latina y el Caribe son jóvenes, a pesar de que estos constituyen apenas la quinta parte de la población económicamente activa. Así, la región presenta características particulares en el contexto global. Los jóvenes son un grupo con un fuerte peso relativo en relación a otros colectivos: en el ámbito laboral, si en general ocurrió una tendencia decreciente en la tasas de desocupación a principio de esta década se mantuvo (de 6,3% pasó a 6,6% entre 2008 y 2016), en el desempleo juvenil la tasa creció de 13,6% a 15,2%, los niveles más altos desde 1991, que registró 11,1% . La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reconoce en varias de sus metas la centralidad de la incorporación plena de la juventud en el mercado de trabajo como una condición necesaria para transitar hacia sociedades más igualitarias, por lo que es necesario invertir ahora para hacer frente a los desafíos que generará el mercado laboral futuro. Esta sesión tiene como objetivo general, revisar, debatir, analizar y (re)pensar, para la región (aunque no de manera exclusiva), la situación de la juventud y el futuro del trabajo en las próximas décadas, asumiendo que todavía tenemos muchas cuentas pendientes en materia de información, diagnósticos y políticas. Algunas preguntas que podrían dar sentido a la discusión son: ¿cuál es la capacidad que exhiben actualmente los mercados de trabajo latinoamericanos, para propiciar dinámicas de integración social por medio de lo laboral, en particular para la población joven, la cual muestra heterogeneidad?, ¿en qué medida los mercados y las instituciones, ofrecen oportunidades de inserción en empleos que permitan o favorezcan la construcción de la ciudadanía y posibiliten logros y niveles de bienestar social satisfactorios?